La breve consternación

Foto: Miguel Ángel Santos

Pátzcuaro/Miguel Ángel Santos

El mayor miedo de un globero del cantoya fest, es el fuego, mismo con el que deben de trabajar, de forma cuidadosa, pues en cualquier momento se puede volver en su contra.

Foto: Miguel Ángel Santos

Una situación ocurrió en este Cantoya Fest , cuando los invitados de Francia comenzaban a elevar su globo, color azul y más alto que el ex Colegio Jesuita. El viento arreció un momento y provocó que el papel tocara el fuego: comenzó un incendio en miniatura.

Foto: Miguel Ángel Santos

El presentador los invitaba a tomar una decisión: intentar elevar el globo como fuera, o bien, bajarlo y que lo pudieran apagar de forma más segura.

Foto: Miguel Ángel Santos

Los espectadores se encontraban consternados, ¿Cuántas veces no hemos hecho un pequeño globo en casa y ha terminado completamente en llamas?, todos pensamos que no tendrían más opción que bajarlo, o en el peor de los casos que el globo se consumiría por completo, dejando sólo las cenizas del papel y la estructura metálica que da forma a la base.

Sin embargo los franceses no se rindieron, lo apagaron con las manos desnudas y lo taparon con cinta diurex, consiguiendo que el aire caliente no se escapara y el globo pudiera elevarse llegando tan alto, que me fue imposible verlo.