Morelia/Redacción
El candidato al gobierno de Michoacán por los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM), José Ascención Orihuela Bárcenas, presidió el quinto foro «Diálogos por Michoacán», que tiene como objetivo primordial reforzar el plan de gobierno que el abanderado priista implementará, de llegar a ser jefe del Poder Ejecutivo en el Estado.
Este foro viene luego de los realizados en Lázaro Cárdenas, Morelia, Uruapan y Sahuayo; cada uno, en regiones específicas de la entidad y faltará por realizarse el de la zona de Tierra Caliente, que tendrá como sede el municipio de Apatzingán. En estas mesas de trabajo se tocan temas de seguridad, educación, gobernabilidad y desarrollo, entre otros.
En su participación, Chon Orihuela resaltó que la fuerza del estado reside en sus regiones, por lo que señaló, Michoacán puede ser un referente positivo de crecimiento a nivel nacional, si se trabaja en cada zona, según sus necesidades y el fortalecimiento de la agricultura, la agroindustria y la ganadería de acuerdo a cada lugar.
«Vamos a integrar todos los recursos que tenemos para darle a los productores opciones de crecimiento. Michoacán es un estado que se empobreció y a pesar del gran esfuerzo que se hace, hubo políticas públicas que desviaron recursos y faltó atención a la gente», esto dijo, en materia de salud y educación.
Asimismo, recordó el gran potencial de Michoacán, sin embargo dijo, hace falta tecnología para que los productos generen más valor y más empleos.
En el tema de educación, Chon se comprometió a erradicar las escuelas de «palitos», para que los niños tengan una educación digna y de mayor calidad. «Ese es el reto, que estoy seguro con la participación de todos en estos foros, vamos a lograr».
A decir del ex gobernador de Michoacán, Víctor Manuel Tinoco Rubí, el foro «Diálogos por Michoacán», es un acercamiento real con la ciudadanía, para escuchar las necesidades más apremiantes de la sociedad, que hasta ahora dice, es la seguridad y el empleo. «A Chon no le va a temblar la mano para aplicar la ley; nada de borrón y cuenta nueva».





