“Sigo teniendo esperanza…”

Erick Alba

 

Erick Alva/Enviado

Pátzcuaro, Mich..- Ilse Oliva de la Cruz tiene un problema triple: es mujer, madre soltera y estudiante, y aunque esas tres condiciones deberían ser en realidad una ventaja feliz, las condiciones en que se desarrolla la vida de cualquiera como ella en México la convierten en un individuo en desventaja.

Ese fue el motivo por el que la joven de apenas 23 años salió a la puerta de la zapatería en que trabaja en el Centro Histórico de Pátzcuaro, para hacer una petición al político en turno que solicita su voto, la panista aspirante a la Gubernatura, Luisa María Calderón.

“Le pedí becas para el ITSPA (Instituto Tecnológico Superior de Pátzcuaro), ahí estudio Ingeniería y Administración, voy en sexto semestre”, aunque el tono en que hizo la petición podría reflejar una necesidad económica profunda o una exigencia indignada.

“Fue por una verdadera necesidad: tengo compañeros que vienen de fuera, de escasos recursos. En mi caso trabajo y estudio, es muy complicado y me gustaría que me ayudaran porque soy madre soltera y también mi hija (de cinco años) estudia y existen necesidades”.

Las peticiones son bastante predecibles entonces, aunque no menos urgentes: “apoyo alimenticio, yo no podría pedir pasajes porque soy de Tzurumútaro (muy cerca de su centro de estudios) y una oferta laboral para estudiantes, que los horarios se acoplen a nosotros”.

Aunque su hija ya está en edad de acudir a un jardín de niños y eso elimina la necesidad de recurrir a una guardería matutina, Ilse de la Cruz también mencionó el enorme problema que representan sus cuidados posteriores, a pesar de contar con el apoyo de su madre.

“Necesitamos una guardería por las tardes y para los fines de semana, para las mamás que trabajamos”, a lo que se suma un estancamiento económico que padece Pátzcuaro en los últimos años y que limita el crecimiento individual de cualquier persona.

“Antes había más dinero, había más turistas. En Michoacán se ha visto una ola de violencia, la transmiten en los medios, a veces es real, a veces exageran, y todo eso nos afecta y más porque Pátzcuaro es un Pueblo Mágico. Lo que necesitamos es darle realce a nuestro pueblo”.

Y en medio de todo eso, la joven debe luchar por mantener un equilibrio en el sentido familiar, pues las ocupaciones que entrañan cada una de sus responsabilidades son absorbentes de manera indistinta:

“A veces no se cumplen al cien por ciento esos tres papeles, o voy en la escuela bien, o tengo a mi hija bien o trabajo bien. En el trabajo no he fallado pero como madre sí, un poco. Mi madre es la que convive más con la niña, pero es por hacer un esfuerzo”.

Y a pesar de que la naturaleza humana es bastante traicionera cuando se aplica a la política, “porque cuando llegan al poder muchos olvidan cuáles son las necesidades del pueblo”, la joven también tiene la esperanza en la llegada de un cambio necesario.

“Sigo teniendo esperanza que en realidad nos brinden apoyo con una beca, que vieran por la necesidad del pueblo. Hemos comentado entre los compañeros (de estudios) que necesitamos becas, porque muchos están limitados a comprar comida, ellos son de fuera”.