Morelia/Samuel Ponce Morales
Después del mediodía, después de la sesión plenaria del Congreso del Estado, sabremos si en el estado se cuenta con un fiscal general y si este recae en la figura de Adrián López Solís.
De no ser lo anterior estaremos viendo un certero golpe al Gobierno de Michoacán y a la par otro más duro al partido político que está en el, al de la Revolución Democrática (PRD).
En contraparte, en caso de que haya fiscal general y sea Adrián López Solís, de nueva cuenta, estaremos ante una excelente operación política en el Congreso de los gobernantes perredistas.
Y es que hasta el momento, la lucha por la titularidad de la Fiscalía General de Michoacán se centra entre los diputados locales de MORENA, divididos por ex priístas y ex perredistas, y los del PRD, disminuídos.
Una lucha que va por el posicionamiento de los respectivos candidatos a dicho cargo de los morenistas, de los cuales algunos insisten en imponer a un godoysta, y los perredistas que van por un silvanista.
De ahí que las alianzas entre las demás fracciones parlamentarias, entre las del PRI, PAN, PT y demás suelen ser más que importantes; claro, habrá que ver el costo de las mismas que en esta ocasión no puede ser barato…





