Morelia/Acueducto
En su mensaje a los voluntarios de protección civil, el Papa Francisco dijo que no se puede olvidar a las personas que este año han sido víctimas de fenómenos desastrosos, “ya que sentimos el deseo de recordar a los rescatadores que, incluso recientemente, han dado su vida por salvar la de los demás”.
Con motivo de la Navidad, el jerarca católico ponderó que la labor de los rescatistas es forma la más compleja y articulada de solidaridad pública para proteger la seguridad individual y colectiva.
“Hoy en día, las ciencias y tecnologías pueden ayudarnos a conocer y predecir muchos fenómenos naturales, pero estas evaluaciones no siempre se pueden traducir en intervenciones preventivas que podrían reducir drásticamente el daño a las personas y las cosas”.
Por eso, refiere, la protección civil nunca deja de recordarnos que la defensa de la vida humana y la protección del territorio y la infraestructura no solo se producen en situaciones de emergencia, sino también, y sobre todo, en las actividades de previsión y prevención y en la fase posterior de retorno a la normalidad.
Recordó que, como lo ha dicho en la Encíclica Laudato, «la cultura ecológica no puede reducirse a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que surgen con respecto a la degradación ambiental, agotamiento de las reservas naturales y la contaminación «.
En cambio, prosiguió, necesitamos «una mirada diferente, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad», porque «para buscar solo un remedio técnico para cada problema ambiental que se presente, significa aislar las cosas que están conectadas en la realidad, y para ocultar los problemas reales y más profundos del sistema mundial».
Por estas razones, destacó que la misión más importante de la protección civil se convierte en la de la educación, de modo que, en tiempos de paz, cada ciudadano esté capacitado para conocer los lugares de la vida cotidiana y, de este modo, pueda adoptar conductas que reduzcan los riesgos para sí mismos y para los demás.
En este sentido, el Papa Francisco estableció que las iniciativas que se llevan a cabo en las escuelas con niños y jóvenes, que serán los ciudadanos y voluntarios del mañana, son particularmente útiles.
“Siempre les pido a los jóvenes que se comprometan a amar y proteger la naturaleza y que difundan el valor de la convivencia, para garantizar que el compromiso diario de todos pueda vivir en un mundo más solidario y, por lo tanto, más seguro”.
Señaló que a las instituciones territoriales se les confía la tarea de planificar el uso correcto del territorio, en algunos casos también intentan remediar los posibles errores cometidos en el pasado, muy a menudo debido a la falta de conocimiento, y proporcionar su gestión y mantenimiento constante.
Igualmente, indicó lo importante que es la preparación de los planes de protección civil y su difusión: son herramientas indispensables para planificar intervenciones de prevención y organizar la respuesta en situaciones de emergencia.
“A menudo, el ejercicio de estas funciones implica el asumir grandes responsabilidades, a las que corresponden pocos recursos y procedimientos que no siempre son lineales”.





