Trabajan como si nada

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Morelia/Acueducto

La depuración de las corporaciones policiales en México, prometida desde hace diez años como una medida para mejorar la seguridad y permitir el regreso de las fuerzas armadas a los cuarteles, no ha podido completarse hasta la fecha.
Actualmente, 1 de cada 10 policías (estatales y municipales) sigue en activo pese a haber reprobado las pruebas de control de confianza, y la cuarta parte de todos los agentes necesitan ser evaluados nuevamente pues sus certificados ya caducaron.

Los datos de seguimiento al Proceso de Evaluación de Control de Confianza del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reflejan un estancamiento en este procedimiento.
Desde hace un año se reportaba que casi 30 mil de los más de 300 mil policías en activo debería ser dado de baja por reprobar el proceso de evaluación, y hoy el porcentaje es casi el mismo.
Pero además se ha incrementado a casi 25 % el porcentaje de los agentes cuya aprobación ya perdió su vigencia.

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De acuerdo con las cifras oficiales, en México hay un estado de fuerza de 334 mil 688 policías preventivos locales, entre estatales y municipales. De ellos solo 255 mil 632 se encuentran en una situación regular al haber presentado y aprobado los exámenes de control de confianza, que incluyen pruebas con polígrafo (detector de mentiras), toxicológicas, de conocimientos, entre otras.
En cambio, hay más de 79 mil agentes en activo que se encuentran en una situación irregular por causas distintas.
La situación anómala más común es en la que se encuentran poco más de 30 mil policías cuya aprobación ya no se encuentra vigente. Se trata de elementos que en un determinado momento superaron las pruebas y obtuvieron una certificación que por ley tiene vigencia de dos años.
Sin embargo, dicha certificación ya caducó y tienen que ser evaluados nuevamente, algo que hasta el momento no ha ocurrido por lo que no hay certeza de que sean elementos confiables.

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Por otro lado se encuentra la situación más grave: la de 28 mil 968 elementos (más del 9 por ciento de todos los policías) quienes ya fueron evaluados pero que reprobaron el proceso. Estas personas no pueden ser, por ley, policías de ninguna Secretaría de Seguridad Pública. No obstante se mantienen en activo. Es decir, no deberían ser policías pero siguen trabajando como tales.
Las autoridades han explicado a que la razón por la cual dichos elementos no son dados de baja varía en cada estado, aunque entre los factores comunes se encuentra desde la interposición de amparos para no ser corridos, hasta la falta de presupuesto de los gobiernos responsables para finiquitarlos y reclutar nuevos elementos.
Otro caso distinto es el de 7 mil 449 policías ya evaluados pero en donde no se conoce el resultado, y a ellos se suman 4 mil 707 más que hasta la fecha de corte del referido reporte (octubre 2018) ni siquiera habían sido evaluados todavía.
Cabe señalar que estos datos incluyen tanto a policías municipales así como a los estatales asignados a labores preventivas, los de investigación ministerial y los asignados a la seguridad de los reclusorios.