La vista en el celular…

Imagen: Especial

Ciudad Obregón/Erick Alba

 La técnica clásica es una interacción de las partes del cuerpo que se conjuga con las influencias que trae consigo la Internet, afirmó el tenor estadunidense.

 “El maestro tiene que estar en sintonía con el alumno para explotar la tecnología como herramienta pedagógica”, subrayó el tenor estadunidense Genaro Méndez, al hablar sobre los distractores con que cuentan los nuevos alumnos de canto y ópera en el mundo.

En entrevista, el actual director de la Compañía de Ópera en el estado de Nevada y maestro invitado del Festival Internacional de Canto y Ópera Ars Vocalis México, que por primera ocasión se desarrolla en el estado de Sonora,  habló sobre el papel de la tecnología en la labor educativa:

“Es difícil, yo doy clases en la Universidad de Kansas y en ocasiones tengo a los alumnos con la vista en el celular. Pero también puedes encontrar una partitura muy rápido, grabaciones de cantantes de hace cien años, ahora todo está a la mano; por una parte es bueno, pero también es una distracción”, destacó.

Después de atender a alumnos en su país natal, y a los mexicanos reunidos en Ciudad Obregón como parte de la actividad pedagógico de Ars Vocalis México, el tenor nacido de padres mexicanos habló sobre la obligatoriedad del docente contemporáneo de asumir esa nueva tecnología:

“Es cuando el maestro tiene que estar en sintonía, hablar al mismo nivel del alumno. En esos videos se puede apreciar la técnica de (María) Callas aunque se ha dicho mucho que no tenía buena técnica, pero eso no importa mucho porque fue una gran artista”.

Ahora, indicó el operista, “los alumnos mexicanos muestran un talento muy alto, unas voces impresionantes y un deseo de aprender del maestro”, aunque en lo pedagógico, afirmó, siguen vigentes los conceptos tradicionales en cuanto a interpretación y técnica.

“Es bastante simple: una buena respiración, tener la garganta libre de tensión y encontrar los armónicos del rostro para tener un balance en esas tres cosas. Es algo muy físico que ayuda a tirar la voz en un teatro”, subrayó.

Lo anterior, aseveró el entrevistado, “es una mezcla de la enseñanza tradicional y la novedad pedagógica. Yo enseño la técnica que aprendí de mi maestro, pero los alumnos de hoy están acostumbrados a escuchar distintos tipos de música y por eso debo utilizar distintas palabras para enseñar la misma técnica”.

En una visita realizada al aula que atiende Genaro Méndez en la Academia de Arte de Ciudad Obregón, como parte de las actividades de Ars Vocalis México, se pudo constatar que su clase gira en torno a la interacción de las distintas partes del cuerpo para producir sonido a través de la garganta.

Así, la respiración se conjuga con la presión existente en la parte media del torso del cantante para hacer discurrir su voz por el espacio de manera efectiva, lo que a su vez se mezcla con las partes del cuerpo que sirven como cajas de resonancia, como el pecho y el rostro.

En base a lo anterior, Méndez busca que el cantante obtenga un resultado óptimo en cuanto a la emisión de sonido pero con un esfuerzo mínimo en las cuerdas vocales, ya que aseveró que uno de los grandes problemas de la pedagogía moderna es la exigencia desbordada al alumno que termina por causarle daños físicos y la pronta finalización de su carrera.