Samuel Ponce Morales
1.- A casi dos meses del relevo del titular de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) se está poniendo énfasis en reformar una pequeña parte de la Ley Orgánica de la propia máxima casa de estudios para impedir que sea una Comisión de Rectoría la que tome la decisión del sucesor de Medardo Serna González.
2.- La propuesta que busca ser agendada en sesión del Consejo Universitario establece que se requiere que el nuevo Rector debe ser elegido a través de una participación amplia democrática de la comunidad nicolaita para que con autoridad suficiente enfrente no solo a la crisis financiera, sino una reforma integral al mismo marco jurídico interno
3.- Sin duda, lo anterior sería una excelente idea si no fuera a destiempo e incompleta, pues, aparte que no da una ruta crítica a seguir y menos siquiera sesgos de cuál debe ser el perfil del venidero Rector, se da a conocer al cuarto para las doce y la modificación de la norma orgánica es parcial y no lo profunda que se requiere.
4.- Cierto, la máxima instancia de la UMSNH tiene la última palabra, pero sin duda los primeros análisis de la propuesta citada deben ser si, por los tiempos, es viable o no a corto plazo, teniendo los resquicios de acotar los tiempos del proceso de una reforma de ese tipo y/o alargar el actual Rectorado, o si sería mejor dejar el caso a la próxima ocasión.
5.- Por lo pronto, la sesgada iniciativa que cuenta con “muchas firmas, para que no se crea que es ocurrencia de un grupo pequeño” va permeando entre la comunidad, pero aun sin un debate horizontal, para hacerla más integral y en ello evitar algo parecido a una consulta de ya sabes quién.



