Jesús Reyna, víctima del sistema

Morelia/Samuel Ponce Morales

No hay ningún miramiento, al igual que a las ex autodefensas, el abogado Ignacio Mendoza Jiménez considera presos políticos al ex secretario de Gobierno Jesús Reyna García y al ex alcalde de Álvaro Obregón Juan Carlos Arreygue; indica que ambas aprehensiones son injustas.

“A Jesús Reyna lo detuvieron por presuntos vinculados con la delincuencia organizada, en donde la mayor prueba que existe en contra de él son 30 segundos de un video que en lo personal no está muy claro”.

El video, puntualiza, no prueba nada, y la investigación no arroja nada irregular, como podrían ser transferencias bancarias de dudosa procedencia; no hay nada, no hay elementos para procesarlo, por eso es un preso político.

Hay que recordar que en el tiempo en que fue detenido, el entonces comisionado federal en Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, tenía que dar un fuerte golpe mediático contra el gobierno estatal para que su pésima estrategia en seguridad en el estado no tuviera interferencias.

Pondera que el video fue grabado cuando el ex secretario de Gobierno tenía cargo alguno, no tenía autoridad para denunciar, detener y procesar a su interlocutor; “no podemos juzgar, penalmente, a alguien por el hecho de reunirse con otra persona”.

El huachicoleo

“El otro caso de Juan Carlos Arraigue es muy similar; tenemos lamentabilísimos hechos donde 10 jóvenes pierden la vida en circunstancias muy raras y tenemos a funcionarios públicos lazándose inmediatamente a crucificarlo, a decir que es miembro de la delincuencia organizad”.

Pero, en lo particular, resalta, de lo que lo acusan, de la muerte de diez personas, por lo menos en el juicio no se logrado acreditar su responsabilidad; lo condenaron por cuestiones de carácter político.

Y es que, acusa, atrás de eso hay todo un proceso que tiene que ver con el huachicoleo, en donde elementos del área de procuración de justicia del estado están metidos y eso si no lo investigaron, entonces hay una omisión del Estado Mexicano.

“En este caso, no se abrieron otras líneas de investigación que estaban clarísimas desde un principio y, entonces, se decide que ya hay un culpable y por ello, todo gira, desde arriba, se responsabiliza al ex alcalde, por eso es un preso político.

Hace referencia a que Juan Carlos Arreygue no es la única persona que ha estado en esa situación, pues ya se vieron casos como los de los ex alcaldes de Turicato y de Jungapeo y quien sabe cuánto más vendrán.