Efímera proyección

 

Una burbuja que se desvanece tras el Festival de Cine, es donde se acogen las películas que participan en esta muestra, ya que son pocas las que llegan a cartelera y casi nulo el impacto que logran entre los espectadores.

Así lo consideró el periodista cultural, Ulises Fonseca, quien hace referencia que ni la misma directora del FICM, Daniela Michel conoce cuántas de las que se proyectan en el Festival llegan a cartelera.

Es así, que la mayoría de los filmes se pierden tras esta muestra, a excepción de aquellas que tiene  oportunidad de ubicarse en la selección de algún otro espacio, su efecto se restringe a los festivales, y “pasan muy desapercibidas”, precisa.

La razón de lo anterior, explica, se deriva de la carencia de recursos para mercadotecnia y la competencia desleal con las producciones hollywoodenses, que sí cuentan con respaldo financiero para su promoción y son las que finalmente permanecen en las carteleras incluso en distintas salas.