El miedo hablar

Foto: ACG

Morelia /Julieta Coria

Para ser un dia como cualquier otro, los trabajadores del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) parecían muy dedicados a sus labores, como si los 83 días en huelga hubiese pasado casi desapercibida.

Es lunes y de nueva cuenta y las puertas del Organismo se encontraban abiertas de par en par, había una extensa fila para realizar los pagos pendientes, mientras que en la sala de espera se encontraba llena de mujeres, en su mayoría, para realizar alguna consulta, alguna asesoría.

Los trabajadores se les nota cordiales, todos visten de azul claro y azul oscuro para distinguirse, hoy en la vista del edil moreliano, Raúl Morón, a sus ocho días de trabajo.

Este lunes es día de regresar a trabajar, gracias al acuerdo de buena voluntad entre la paramunicipal y el sindicato que levantó la huelga el pasado 7 de septiembre al finalizar el día.

Sin embargo, algunos de ellos, no quisieron abordar el tema con la prensa, durante la visita al Organismo por parte del presidente municipal.

-¿Me regala unos minutos para una entrevista?- la pregunta obligada. –“No, la mera verdad yo no soy el indicado para hablar” asegura un hombre alto, delgado con un bigote bien definido y en su camisa la leyenda de Ooapas en letras blancas.

De nuevo, la insistencia.

¿Me regalas unos minutos para una entrevista? –“Híjole llevo prisa amiga, ya tengo prendida la moto y me están esperando con éstos documentos (dice el hombre con un casco sobre su cabeza y un puñado de papeles, con prisa y risa nerviosa). “Pero dile a mi compañero, mira ahí viene.”

-Hola buenos días, me regalas dos minutos para una entrevista- pregunto a el hombre de complexión robusta, que no rebasaba los 30 años, sonríe apresuradamente, no dice nada solo sonríe “la mera verdad tengo que ir al baño, ahorita regreso”. Da la vuelta y nunca regresó.

Tal vez es cuestión de género, pienso, y busco alguna gentil dama que pueda platicar sobre el tema.

-Hola, buenos días, me regalarías un momento para una entrevista-, la pregunta a una mujer se aspecto carismática, delgada de estatura baja quien rápidamente voltea a ver a su compañero con gran seriedad, moreno y chino con aspecto de ‘pocos amigos’. “No hay problema, pero aquí está el dirigente, mejor con él señorita, gracias. Así desaparecen.

Y así en el Ooapas, los sonrientes trabajadores, de buen aspecto en su vestir y en su rostro, no quisieron hablar ante medios de comunicación, sobre el tema del agua que en boca de todos está.

Tal vez no fue el momento oportuno, tal vez no fue el lugar oportuno, el miedo o el nerviosismo les impidieron hablar con la prensa, o simplemente no les dio la gana.