Morelia/Julieta Coria
En la Casa de Gobierno de Michoacán, en la zona del helipuerto, una lona blanca resguarda unas sillas negras para los invitados, de este día. En las escasas sombras del lugar, funcionarios descansan la mirada en sus celulares y una que otra plática grupal, aguardan.
El sol quema. La prensa e invitados buscan un lugar. El evento será la el arranque de la Segunda jornada nacional de lucha contra el dengue, zika, y chikungunya 2018.
A lo lejos, a la orilla de lugar, camionetas de color blanco, con el eslogan “Michoacán, está en ti” bien acomodadas, son ultimadas en detalles por los llamados ‘vectores’ que con sus uniformes color ‘caqui’ cascos amarillos y botas de piel, inundaban todo el lugar a la espera de un reconocimiento.
Unos minutos después llegan los que tiene que llegar, llega el indicado, “el señor gobernador hace su arribo” y todos se levantan para observar su entrada y observar detenidamente como saluda a todos, las cámaras lo siguen, todos ponen su mirada en él. No hay lugar, hay mucha gente, la mayoría permanece de pie.
El evento iniciaba, con un caliente recibimiento, se da la presentación de todos los integrantes del presídium. La primera en hablar, la titular de la Secretaría de Salud en Michoacán, Diana Carpio Ríos, ella en su discurso detalló cifras y datos, dijo que el equipo de la Unidad de Vectores realiza el trabajo de mantener a la población a salvo del contagio de estas enfermedades.
“Es un pilar en la prevención de enfermedades transmitidas por los vectores. Este trabajo se realiza de manera permanente para eliminar criaderos, los vectores y los contagios de un alto porcentaje de la población”, dijo.
Luego otro breve mensaje, el de Jesús Felipe Rodríguez Roldán, director del Centro de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece) indicó que las cifras en el combate a estas enfermedades son positivas en la entidad por el trabajo que se realiza en la concientización de la población sobre los riesgos.
En seguida se realizó la entrega de los vehículos para los trabajos de vectores a los jefes de las jurisdicciones sanitarias de Uruapan, La Piedad, Zamora, Lázaro Cárdenas y Zitácuaro. Ellos, todos, sonrientes al recibir las llaves de mano del gobernador. Luego la foto del recuerdo, para terminado escuchar las palabras del mandatario.
De buen porte como acostumbra, en está ocasión de traje azul marino camisa azul claro y sin corbata, se levanta de su lugar, se dirige a la tribuna con su característica sonrisa, saluda a todos, y se prepara para dar el mensaje a los que cariñosamente llama “los rociadores” quienes durante el evento han por todo el lugar, son tantos que todos notan su presencia cuando aplauden, pareciera una ola café; callados y atentos.
“La salud es una labor enfocada principalmente para proteger a los niños, porque son el tesoro más valioso que se tienen. Si crecen libres de enfermedades estarán sanos, y también es importante garantizarla a los adultos mayores”.
Con sudor en su rostro y con gran sentido del humor, destacó que la salud, más que empleo acción humanitaria es un trato de sensibilidad y compromiso porque está de por medio la salud de los demás, si un día un maestro no va, no se mueren sus alumnos, pueden faltar una semana, pero en el caso de la salud, si no se atiende con oportunidad, está de por medio la vida de la persona, por eso hay que hacernos cargo y asumir la responsabilidad“
Y, así terminó el arranque del programa nacional contra “el mosquitos portador” luego un rápido banderazo de camionetas preparadas para su erradicación entre el ajetreo y el calor, debajo de la lona blanca, que resguarda a los invitados a la entrega de las camionetas con el eslogan “Cuidamos tu Salud” seguía estacionadas en fila, esperando el estreno.





