Morelia/Redacción
Después de demasiadas movilizaciones desquiciantes en la capital michoacana, de agresiones como nunca contra la parte gubernamental y de aliarse con organizaciones ajenas a su ideología, finalmente, los delegados, que no la base, del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE) aceptó la inicial propuesta del incremento salarial del 3.5 por ciento y 1.2 en prestaciones, correspondiente al año pasado.
Y, solo, a través de reuniones de delegaciones sindicales, la dirigencia del STASPE dará a conocer dicho acuerdo a los casi 8 mil trabajadores y con ello también desvanecer un litigio legal entre la parte sindical y la autoridad estatal, así como una serie de amagos de mayores y agudizadas movilizaciones. La propuesta gubernamental aceptada por los burócratas fue única, sin modificaciones.
Sin embargo, para la dirigencia del STASPE las diversas movilizaciones se derivaron de la falta de una buena relación entre los gobiernos estatales, el de Fausto Vallejo Figueroa y el de Jesús Reyna García, en donde se ausentaba la falta de comunicación y de respeto, por lo que su resistencia llegó a catalogarla como una cuestión de “dignidad”.





