Crónica. Entre el asombro y la esperanza

ACG

Morelia/Julieta Coria

La luz se concentraba a todo fulgor en el edificio blanco de en el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) el espacio para la Atención Integral para Personas con Discapacidad Visual un toldo blanco que protegía del sol, a un grupo de funcionarios y asistentes para la inauguración de un nuevo Centro.

Hoy los discapacitados se han reunidos para ser testigos de un nuevo centro, que dicen, les ayudará en su rehabilitación, aunque por lo pronto todo se concentra en sus compañeros visuales.
En el pódium, se encuentra el gobernador Silvano Aureoles, la presidenta del Sistema de Desarrollo Infantil de la Familia (DIF) Roció Beamonte, Juan José Domínguez, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) para dar certeza e inauguración de las nuevas instalaciones.

A los que han dejado de ver la vida como antes, se les identifica por sus oscuros lentes que cubren casi todo el rostro, o traen consigo un bastón ligero, otros se les observa dormitando o volteando la mirada al aire, como si buscarán una imagen, que solo eternizarán una figura imaginaria en sus mentes.

Ante el recorrido que realiza el gobernador del estado, por las instalaciones con olor a nuevo, solo un pequeño grupo acompaña a la caravana de supervisión pasando por una sala de lectura, un cuarto de monitoreo, dirección y secretariado, psicología, apoyo pedagógico, salón de usos múltiples, preescolar y primaria, secundarias, abierta y Braille, estimulación temprana, y más.

Así como niños con juguete nuevo, funcionarios y discapacitados observan a tocaban cada nuevo objeto, admiraban belleza de la nueva obra, con asombro, con emoción, pero sobre todo para ellos, con la alegría de saber que no los olvidan, que son parte de una sociedad que aún no los acepta del todo, pero que el intento de inclusión les genera esperanza.

En breves discursos, se presumía la magnífica inversión, donde la cuantiosa cifra de 10 millones de pesos, no dejaba de sonar en boca de los funcionarios “8 millones son aportados por la Federación y 2 millones de pesos del Gobierno Estatal” se decía.

Breve fue el encuentro donde funcionarios y discapacitados convivieron por algunos minutos, donde se pudieron conjugar en el mismo lugar, hombres iguales, parte de la sociedad, de la ciudad en un estado, que se encamina a la inclusión y comprensión de discapacitados, pero que poco a poco y con mucho por delante se avanza, claro que se avanza.