Morelia/Samuel Ponce Morales
En el comunicado: Un voto razonable construye la democracia, hacia los comicios electorales de julio del 2018, los obispos michoacanos dan algunas líneas generales a los católicos para informarse y estar mejor preparados para emitir su sufragio
“Es oportuno que, a la distancia del proceso de las campañas, recapitulemos la información que nos han dado los candidatos a los distintos puestos públicos y los diferentes columnistas de los diarios y los demás medios de comunicación”.
Se trata, añade, de discernir la información conforme a los principios, valores, criterios de juicios y directrices de acción católicas para así formarse “un juicio recto delante de Dios y nuestra consciencia antes de votar”.
Por ello, la iglesia católica invita a que en estas próximas elecciones “descubramos una oportunidad para dar un testimonio de participación, de compromiso con nuestro país, ahora que están en juego muchos temas de importancia”.
Una importancia, enfatiza el documento, para México y que también tienen una proyección hacia el mundo tanto económico, educativo, político, laboral e migración.
“Nosotros no podemos quedarnos al margen de lo que suceda y dejar de manos de unos pocos el destino de nuestra Patria”, puntualiza.
Por eso infiere que ante la diversidad de opiniones que han surgido y que parece que nos dividen mucho más a los mexicanos, los cristianos católicos tenemos que aportar desde la doctrina social los principios, los criterios de juicio que orientan para establecer relaciones más justas entre personas y grupos en este orden político, económico.
Y es que se considera que los principios son universales y puedan ayudar a que tengamos puntos de encuentros y nos comprometamos al bien común que es a lo que se debe orientar toda actividad política, es decir, a lograr el bien que conviene a todos.
“Conscientes de que la política de México se ha corrompido porque le ha faltado la sal de los valores éticos inspirados en la fe cristiana como la justicia, la solidaridad, subsidiaridad, el bien común renovamos la consciencia de los cristianos católicos que estamos llamados a preservar con los valores de evangelios, a las personas, a las instituciones y estructuras de la sociedad que vivimos en nuestro país”.
Finaliza estableciendo que “es nuestra oportunidad y tenemos el desafío de aprovecharla para hacerle el mejor bien a nuestro querido México. Que Santa María de Guadalupe nos acompañe e interceda para nosotros para que tengamos el mejor discernimiento”.





