Pátzcuaro/Julieta Coria
María Natividad Serna Molina, a sus 72 años de edad la emoción le ha invadido desde hace algunos días que escuchó en la radio que Andrés Manuel visitaría Pátzcuaro y hoy que acudió con más de dos horas de anticipación “yo me siento muy contenta, no lo conocía, solo lo veo en anuncios y lo escucho en las noticias…”
A María Natividad, la acompaña su hija y su nieta, carga un banco portátil, un paraguas, un suéter y suficiente agua para calmar el intenso calor, que supera los 30 grados “pues si hace un calorón pero quería verlo, estas pequeñas cosas son las que nos hacen cambiar como sociedad, que no nos quedemos cruzados de brazos nomás” dice al término del discurso.
“Yo siempre me dediqué al comercio, vendía yo ropa, pero me apareció un tumor en la cabeza que ya no me dejó seguir” dice con tristeza ya que considera que los gobiernos que ella llama corruptos, no le ayudan con nada “los que me ayudan son mi hijas y mis ahijadas que luego me dan los 100 los 50 pesos y así sobrevivió, yo creo que AMLO tiene razón en decir que es culpa de los corruptos”.
Durante todo el discurso María estuvo atenta, a veces sentada, a veces parada, pero siempre escuchando, en sus ojos había alegría, en su mirada le brillaban sus ojos, asentaba la cabeza cada vez que AMLO hablaba en favor de los más necesitados. Ella sin pensar aplaudía.
Al finalizar levanta su puño en lo alto, la otra mano la lleva al corazón y sus ojos se cierran al mismo tiempo que entonaba el himno nacional, como acostumbra el propio Obrador entonar, al finalizar sus eventos, ella lo siente, realmente lo siente y su rostro la evidencia.
“Yo pienso que es la esperanza de México, pienso en los niños y jóvenes, uno ya como sea ya estamos del otro lado, pero pienso que éste país está cada vez peor” dice al hablar de los proyectos del candidato de Morena “verdaderamente creo en él y sé que va a ser nuestro presidente, yo voté por él en dos ocasiones pero los corruptos no lo han dejado llegar, pero ahora estamos más despiertos” dice llevándose las manos a la cara para limpiarse los rastros de sudor que la ola de calor deja en su rostro.
“Toda mi familia tiene nuestro apoyo conozco mucha gente que también lo sigue, es que es el único…” por qué señala que es el hombre que necesita el país “un hombre con esos ideales, un hombre con esas propuestas por que no son tontas, en comparaciones con los otros candidatos que los siento falsos los he visto en los debates y de verdad me dan pena…”
Su rodilla le duele, las piernas más, está agotada y acalorada, pero “valió la pena” dice. “Amlo va a ganar definitivamente yo estoy orando por él, incluso tengo una veladora para él, el hombre de la esperanza…”





