Morelia/Redacción
Del 2003 al 2017 en Michoacán, la deuda ha tenido un considerable crecimiento, cuyas repercusiones provocaron fuertes limitaciones de recursos que se expresan en una crisis de operatividad y liquidez, para la inversión productiva y de impulso al desarrollo económico y social, así lo informó Heliodoro Gil Corona, Coordinador de proyectos estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán.
En Rueda de prensa señaló que “el tamaño de la deuda financiera total del estado es mayúsculo ya que de 2002 a 2017 creció de 0.1 por ciento a 4.3 por ciento del Producto Interno Bruto que, a precios corrientes incrementó de 152.8 millones de pesos en 2002 a 21 mil 489.9 millones de pesos en 2017; de 2002 a 2017 subió 140.6 veces” que de 2015 a 2017 de la presente administración asciende a 21 mil 789.9 millones de pesos.
En ese sentido destaca que el crecimiento de 52.8 en 2002 a la cifra de 2017 se debió a 3 factores: el crecimiento del nivel de créditos contratados por el gobierno, las altas tasas de las obligaciones financieras y el alza a la taza de interés de referencia que pasó de 3.0 a 7.25.
El economista remarcó que “de 2003 a 2017 en Michoacán se puede establecer que el ahorro interno apenas ha servido para cubrir el servicio de la deuda financiera directa y bursátil del gobierno estatal. Aunque de manera específica, de 2009 a 2017, el ahorro interno ni siquiera alcanzó para pagar el servicio de la deuda directa estatal, menos para dedicar dineros a la inversión productiva en la entidad”.
Sobre lo erogados, Gil corono hizo referencia al concepto de amortización y pago de intereses suman un acumulado de 22 mil 048 mdp, que cubren el pago de las obligaciones adquiridas por el gobierno del estado, lo que equivale a cubrir el 53.7 % del saldo de la deuda.
Lo anterior debido a las pasadas administraciones, como el término de Leonel Godoy Rangel donde estalló las crisis de pagos, que pese al año 2014, la situación actual, se torna compleja, finalizó.



