Editorial. 1 de mayo, lo de siempre, los mismos…

Samuel Ponce Morales

1.- En el caso particular de Michoacán, sobre todo en su capital, más allá de que si los manifestantes saben o no el origen del Día del Trabajo-, lo cierto es que cada primero de mayo de todos los años, los trabajadores, más los burócratas que los de los obreros, salen a marchar y a enarbolar demandas en forma automática.

2.- No, no es un real homenaje a los Mártires de Chicago, sino un día prácticamente festivo, en donde algunos contingentes de trabajadores suelen divertirse, otros remarcar demandas coyunturales y otros más erguir las mismas de todos los años, algunas tan desfasadas que suelen pasar horizontalmente desapercibidas.

3.- Además, al interior de la gran mayoría de los sindicatos que protestan, a veces de todo y nada, carece de una efectiva democracia interna y la reelección de sus dirigentes se vuelve tan común como todo el peso de las reglas de juego contra los disidentes, pero todavía más allá sin que los agremiados estén del todo conscientes de sus obligaciones…