Beatriz Rojas
Existe omisión de parte de las autoridades mexicanas ante el delito de la trata, hace falta ver que mientras exista demanda seguirá habiendo oferta, de modo que es también un problema social y cultural, que se remonta prácticamente a los orígenes de la humanidad, expuso Teresa Columba Ulloa Ziáurriz, representante de la Coalición Regional Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe.
En Michoacán se detectó que estaba el centro de operación de una importante red de trata que desde la red profunda o “Deep Web” y ofertaba niñas, incluso con la posibilidad de matarlas, detalló en entrevista Ulloa. “Lo que ha pasado aquí es porque no se ha atendido”, denunció la activista.
“La demanda es lo que mueve la trata y en nuestro país muy poco se ha hecho por disuadir a la demanda. Si no hubiera quien pagara, no habría un mercado”, reflexionó Ulloa Ziáurriz durante la ponencia que ofreció como parte del foro “Logros y Metas de las Mujeres 2018”, convocado por el grupo “Mujeres Haciendo Historia”, que contó con la presencia de algunas figuras de Morena como Cristóbal Arias y Wilberth Rosas.
La especialista también consideró que la prostitución forzada es un fenómeno que se remonta muchos años atrás y así como la violación, tiene que ver con relaciones de poder. Rememoró que cuando se instauró la figura del matrimonio, su finalidad era la reproducción y la violación no se consideraba como tal si ocurría dentro del matrimonio. En las guerras, agregó, el vencedor viola a las mujeres de los vencidos. Desde entonces y hasta la fecha, puntualizó, hay quien paga sus deudas con sus hijas o sus mujeres.
Sobre este último punto, Ulloa ejemplificó que la Comisión Binacional de Salud en San Diego y Tijuana elaboró un estudio en que entrevistó a 700 mujeres en situación de prostitución y el 70 por ciento de ellas eran niñas esposas indígenas que se habían llevado a Tijuana para prostituirlas.
Todo ello ante la omisión de las autoridades y con un estado de derecho que sigue siendo patriarcal, en donde además persiste una agenda pendiente con las mujeres sobre la violencia y que con el crimen organizado ha generado altos costos para las mujeres. “Le han dado un manejo político y no con la intención de ir hacia la raíz los cambios estructurales”, lamentó.
Recortes a los presupuestos de salud reproductiva, hostigamiento en las calles, discriminación, violaciones y mujeres en la cárcel porque fueron usadas como mulas o fueron explotadas sexualmente son algunas de las secuelas de estos dos factores, expuso en entrevista la activista.
Apuntó que en Latinoamérica se cometen 17 feminicidios al día y 12 de ellos suceden en México, mientras que tres de éstos se dan en Michoacán. Los estados considerados foco rojo, observó, son el Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Michoacán, Tamaulipas, Chihuahua, Jalisco, Aguascalientes y Colima y mucho de lo anterior se busca encubrir para que no trascienda a los medios nacionales.



