Cherán/Héctor Tapia
Para que se pudiera salir adelante en el problema social que se vivió en Cherán, por la intromisión del crimen organizado en la explotación de los recursos naturales madereros de esa región, con las implicaciones de seguridad que tuvo para la misma comunidad, la participación decidida de la mujer fue fundamental, la participación de la mujer indígena.
Sin la participación de ella desde las mismas trincheras, quizá no se entendería la lucha de Cherán en la defensa de las propias tradiciones, de la cosmogonía de todo un pueblo, de toda la nación Purépecha.
Magdalena Saucedo Mendoza, es médico tradicional de esa región y da clase sobre esto en la Universidad Intercultural Indígena; en entrevista con Acueducto Online detalla la forma en que las mujeres han hecho más activa su participación en la vida de su comunidad, por lo menos ahora de manera mucho más evidente.
Explica también aspectos que llevaron a las mujeres cheranenses a hacer un solo frente con esposos, hijos y comunidad, para poner un alto a los constantes abusos del mismo crimen organizado.
Con vestido largo, negro, tradicional de las mujeres purépechas, con reboso negro que tiene finas líneas azules, trenzas y voz amable, antes de comenzar la entrevista pregunta si uno sabe hablar purépecha, se le contesta que no. Explica que hay muchos conceptos que se podrían entender mejor teniendo el contexto mismo que ofrece su lengua originaria. Sigue adelante.
LOS VIEJOS; LOS VIGÍAS DE CHERÁN
La cosmogonía, la visión que tienen los pueblos indígenas sobre la realidad, su realidad, tiene gran parte de misticismo para interpretar su entorno, y esto es claro al mostrársele una foto donde una flama casi frente a ella adquiere una forma zoomórfica. La ve, no le sorprende, y por el contrario explica:
Magdalena Saucedo: Antes de que me enseñaras la foto, ya lo había sentido, la energía que me estaba mandando una señal. Dos días antes de venir a hacer este ritual, se ha platicado con los grandes, y tengo que pedirle permiso a los grandes para venir a representarlos.
A ella le tocó realizar el ritual con el cual se le piden permiso a los viejos, los sabios, para reunirse, entorno al fuego, que para ellos significa dialogar. Continúa.
Magdalena Saucedo: Los grandes me dijeron: hay muchos traicioneros en nuestro pueblo.
Hace una pausa. En este sentido dice que se siente mal, decepcionada, porque si hay gente así, que quiere dividir al pueblo, quienes no ven aún que lo que importa es el bienestar común, el pensar en todos y no en cuestiones personales o particulares.
Magdalena Saucedo: Si se están jugando las dos energías. Los sabios todavía pueden predecir lo que puede pasar y si Cherán está en el espacio donde está es porque siempre hemos tenido esa vigía, es lo que nos da la fuerza.
Héctor Tapia: ¿Esa fortalezca está en riesgo de perderse?
Magdalena Saucedo: Sí, así lo veo; pero, muchos vienen con buena intención, pero estos vigías nos dicen que también nos defendamos de los otros. Los que quieren hacer daño. Sí hay gente con mala intención.
VEÍAMOS LA HUMILLACIÓN
Cuestionada respecto al papel que ha jugado la mujer cheranense en la lucha que han mantenido en defensa de sus tradiciones y recursos naturales, la médico tradicional explica las enseñanzas que desde sus mismas familias impera. Esto, dice en tono casi maternal, es porque cada abuela, madre de familia, se transmiten el conocimiento de cómo educar a los hijos, basado en el bien y el mal.
Magdalena Saucedo: En esta vida hay dos caminos nada más, el bueno y el malo; y está más fácil irse por el malo, entonces mejor vete por el bueno.
Explica que “ese sentir de que se estaba acabando los bosques, que estaban pasando cosas feas, que estaban humillando a nuestros maridos”, fue la que llevó a la mujer de Cherán a hacer frente a la situación y levantarse.
Magdalena Saucedo: Veíamos una humillación hacia nuestros maridos e hijos, entonces ese coraje se cargaba, que a veces ni lo platicabas, pero como vives en una comunidad donde todos se conocen, te das cuenta de todo. Entonces sale el coraje, la rabia, y el decir una hasta aquí, un ya basta. Sí veíamos a nuestros maridos preocupados, pero a la vez no decían nada porque se aguantaban, para no afectar a las esposas e hijos, y no preocuparnos más a las mujeres. Pero en un arranque, de que se cansó la paciencia, empezó la lucha.
AHORA ES ESTIRAR LA MANO
Respecto a los programas sociales refiere que éstos han afectado más que ayudado a su comunidad. Los está acostumbrando a sólo “estirar la mano”.
Magdalena Saucedo: Ahorita hay un sentir muy grande con estos programas como los de Oportunidades de 60 y más, atrofias a nuestra gente, porque si la gente estaba acostumbrada a sobrevivir y a enseñarnos a vivir a los chicos, ahora ya no. Ahora es todo estirar la mano.
Héctor Tapia: ¿Estos programas están perjudicando a la comunidad?
Magdalena Saucedo: Perjudicando a la comunidad. Siento que no debemos de estirar la mano y “denme y denme”, no, enseñar a vivir la vida, enseñar a vivir a cómo vivir con dignidad, saber trabajar tu tierra, sacar las cosas adelante.
PARTIDOS VS COMUNIDAD
Héctor Tapia: ¿Qué es lo que más les preocupa a ustedes como comunidad de Cherán?
Magdalena Saucedo: Ahorita ¿los que nos preocupa?; te diría que no nos preocupa nada, estamos dispuestos a seguir adelante. El problema de las elecciones que se vengan y sigan viniendo, al final de cuentas la gente se va a dar cuenta del trasfondo que tienen los partidos políticos, por eso no debemos de preocuparnos, sea del color que sea de todos modos, si nuestra comunidad tuvo esa convicción, y la mayoría de la comunidad tuvo conciencia de ver quienes nos estuvieron haciendo daño.
Concluye diciendo que lo que han venido enfrentando en los últimos años como comunidad lejos de cansarlos les ha fortalecido, “nos ha dado más fuerza de la que antes teníamos”, les están enseñando a organizarse






