Como una mariposa

Foto: Enrique Castro

Santa Fe de la Laguna, Quiroga/Enrique Castro

El trabajo de la artesana y maestra Herlinda Morales ha dado la vuelta al mundo y la ha llevado a cumplir algunas metas y sueños.

En su taller platica que un grupo jóvenes fueron hasta su casa para grabarla y hacer un documental sobre ella y su lucha contra el uso de plomo en la alfarería.

Foto: Enrique Castro

Ella accedió y el documental se hizo famoso, fue realizado por los directores: Sebastián Díaz Aguirre y José Luis Figueroa Lewis en el 2011 y su historia se basa en la vida, trabajo, y sueños de Herlinda. Ella viajó en el 2010 a Santa Fe, Nuevo México, en Estados unidos y ahí conoció por primera vez a la gente del documental.

Foto: Enrique Castro

Sin embargo, esto solo es algo de lo que la ha catapultado a otros mercados por su trabajo, ha viajado a Nueva york y a California, y estos son grandes logros para ella:
“Me gusta mucho trabajar y enseñar, yo vendí una pieza y me dijeron que esa iba a New York; me quedé pensando y dije, se oye bonito ese lugar, algún día iré con mis piezas” y así fue, “cuando viaje por primera vez y varia gente me buscó y me llevó a sus casas a enseñarme donde tienen mis piezas, me emocioné y agradecí por el espacio. Yo siento que es una parte de nosotros que tienen ahí. Los sueños se van cumpliendo”.

Tres veces ha tenido la oportunidad de viajar a Estados Unidos, sin embargo, lamenta mucho una oportunidad que no se pudo concretar, por falta de recursos, para la presentación del documental en Francia.

Sin embargo “Yo quiero viajar más, hasta que tenga edad para poder, pero no viajar nada más sino seguir aprendiendo. Yo no tuve estudio, pero tuve que hacer este trabajo desde el principio”

Foto: Enrique Castro

Mientras platica esto, hace un intermedio y se dirige a un cuarto donde tienen un candelabro que le hicieron bajo pedido, ya lo terminó y lo muestra. Este, está hecho en la forma tradicional, el color es negro y mide casi un metro de altura. La diferencia es que tiene detalles pintados a mano en colores brillantes y se le suman unas mariposas naranjas. Y aunque estos adornos fueron a solicitud expresa del cliente, ella platica que se siente como una de ellas: “Para mí, la mariposa es libertad, y es como yo, cuando yo era pequeña era como el gusanito de la mariposa, ahora ya abrí las alas y puedo volar”.

Se queda callada y sonriente, mientras mira sus pequeñas creaciones, su analogía con la vida natural va de la mano con sus raíces purépechas y la relación humano-naturaleza. Después, prosigue y retoma el tema del cumplimiento de sueños por el trabajo, y platica una anécdota sobre una llamada que recibió: “ellos me hablaron y me dijeron maestra; yo por primera vez pensé en que de niña quería ser maestra y los niños también me nombran maestra; pues entonces ¡lo soy!.

Foto: Enrique Castro