En su barrio…

Imagen: Héctor Tapia
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Morelia/Héctor Tapia

Al lado de la Plaza de la ex tenencia de Santa María de Guido los puestos de tacos. Los comensales miran con extrañeza el grupo de personas vestidas formalmente que se juntan frente al Kiosco.

Llega el convoy de camionetas blancas del gobierno del estado, al frente una camioneta no menos ostentosa color negro. Es en la que viaja el gobernador del estado sustituto, Salvador Jara Guerrero.

Baja Salvador Jara y el río de manos intenta se acercan para saludarle. No sólo hay funcionarios del gobierno del estado y municipales. También están las representaciones de las Asociaciones Civiles “RedLab” y  “Santa María de la Asunción de los Altos, hoy Santa María de Guido”, conformada ésta última por habitantes de esa localidad.

El gobernador, invitados especiales, y funcionarios, desfilan por las calles de la ex Tenencia, que tienen todavía un aire de pueblo ya urbanizado. Se dirigen a donde será inaugurado el Centro de Artes y Oficios que se logró concretar por la gestión de las asociaciones civiles mencionadas.

Luego de las intervenciones de los organizadores Salvador Jara, quien sonríe de un lado y a otro, se dice contento de estar en su barrio. “Yo vivo aquí a la vuelta”, dice.

Inmediatamente precisa que “vivía”. Advierte: “pero voy a regresar”. Una risa involuntaria se deja escuchar en el reducido espacio donde se realiza el evento inaugural.

“Ni crean que se van a librar de mi”, agrega entre risas propias y las que se dejan escuchar de parte de los asistentes.

Se ve cómodo entre sus vecinos. Recuerda que en la plaza, donde se bajó de la camioneta para iniciar el recorrido, almorzaba gorditas y menudo.

Recibió los agradecimientos, críticas y solicitudes que hicieron los habitantes de la localidad; y aseguró que se contará con el apoyo por parte del gobierno del estado para algunas obras en esa ex tenencia.

El gobernador, mientras mira de un lado a otro cuando habla, dice que para que los proyectos funcionen “se necesita que no dependan del gobernador, presidentes municipales, jefes de tenencia”, sino que tienen que ser tomados por la comunidad.

Se acomide, remarca que él no sabe pintar, ni cantar, ni fotografía; se ofrece a que si se le pide él puede dar clases de matemáticas o física en la Casa de las Artes y Oficios.

Desde el micrófono dialogó con los asistentes, sus vecinos; bromeó de manera cómoda, y siguió con su discurso.

Termina su intervención y pasan inmediatamente a la casa a inaugurar con el simbólico corte de listón. De fondo malabaristas y equilibristas haciendo su performance colorean la escena, están concentrados mientras el vecino visita de nuevo su barrio.