Pátzcuaro/Enrique Castro
Sentado en su mesa de trabajo, en su casa-taller, Maximino trabaja y delinea un plato, bajo la técnica de la laca perfilada, lo que hace desde hace mucho tiempo y lo convirtió en un artesano destacado en la zona de Pátzcuaro, el habla mientras que con ayuda de uso lentes sobre la nariz baja sigue dibujando: “comencé como a los 17 años ahorita tengo 72” después se le cuestiona sobre su lugar de origen y con una sonrisa responde “Sí, de aquí y aquí seguiré siempre, siempre”…

Explica su origen y sus inicios en este oficio, sus vaivenes que lo llevaron a estar donde está ahora: “Aprendí en Pátzcuaro, yo no vengo de familia artesana, yo fui el primero y esto se dio porque mi papa era albañil y cuando yo era chico el me llevaba para ayudarle, pero no me gustaba ese trabajo.
“Yo, un día fui a ayudar a hacer una pila en una casa, ahí vivía un artesano que trabajaba esto, él estaba en la ventana y yo alcanzaba a ver, me llamó tanto la atención que el señor se dio cuenta y el señor me llamo y me dijo que si quería aprender:
“´Mañana te traes papel y lápiz´ dijo; estuve un año practicando, ahí aprendí a dibujar, diseñar, aplicar colores, perfilado y todo. La técnica me la enseñó el”
Toma el dorado color con el pincel y sigue contorneando y dibujando, de vez en vez deja el pincel y voltea a ver alrededor, prosigue con su historia: “Tuve que salirme un tiempo (del trabajo de la laca) porque resulta que ya tenía edad de andar con los amigos, ellos tenían dinero y yo ¿de dónde?, me vi en la necesidad de buscar trabajo, anduve en muchos.
Después, conocí a alguien que estaba en la escuela nocturna, yo no había terminado la primaria y el me invitó, ahí conocí a otros que trabajaban en un taller en la casa de los 11 patios y estaban dando trabajo.
Había un taller muy grande donde se trabajaba todo, era sobre pedido. Llegue y me dieron trabajo. Después de la escuela, me reencuentro con la Laca”.
Comienza a entrar al tema del dinero en el trabajo, afirma que antes era un trabajo bien pagado y había mucho “ya no es lo mismo de aquellos tiempos”, además, prosigue contando que la necesidad económica y de la formación de su ahora familia lo obligó a independizarse del taller en el que estaba.
“Tenía la necesidad de ganar más, ya no pude seguir estudiando y me casé”. Ahora f es el primer pilar de artesanos en la familia y 4 de sus hijos aprendieron el oficio, sin embargo, “uno de mis hijos me dice que no cree vivir de esto, entonces estudió y ahora es ingeniero”
Esto por lo difícil de la venta de la artesanía comparado con los tiempos de su inicio y desarrollo, “Es triste hablar de las cosas, en años anteriores aquí estaba muy difícil, el turismo extranjero ya no viene a México por los casos de narcos, esto era negocio antes, ahora ya es difícil tener un ahorrito con esto. Aquellos eran otros tiempos, ahora se trata nomas de pasársela, incluso ahora los materiales son muy caros”.
Sin embargo, no agacha la cabeza moralmente, porque de manera física lo hace para seguir dibujando y creando el trabajo que lleva haciendo toda su vida. Se levanta un poco los anteojos y prosigue con el perfilado.





