Morelia/ Juan Ignacio Salazar
Al menos en las comunidades indígenas de Michoacán, “los grupos de autodefensa son innecesarios”, consideró el coordinador general del Movimiento Indigenista estatal, Abundio Marcos Prado en una breve entrevista.
Sostiene que los grupos étnicos han logrado organizarse para combatir el fenómeno de la inseguridad en sus comunidades a través de rondas o de la propia policía indígena.
Y ejemplificó: “En mi comunidad, cada noche salen a la vigilancia un grupo de personas, no les paga a nadie; pero hoy les toca a unos y mañana a otros y así”…
Cuestionado respecto a la falta de capacitación y certificación de ciudadanos para emprender esas tareas que le corresponden al estado, Abundio Marcos fue claro: “Son mejores, ellos (los indígenas) tienen certificado, y este es el aval de la comunidad”.
Y pone los puntos sobre las íes: “Mientras que de un policías que esta parado ahí, no sabes cómo anda, si está bien o anda al 50 por ciento de sus sentidos porque ya anda mariguano”…
Y prosigue: “Nosotros decimos que son chingaderas las que hace el Estado con los policías”…
Sostiene que a los guardianes del orden “deberían pagarles bien para poder tener autoridad y decirles oye, no metas en esto; pero ganan menos que los maestros y mucho menos… Pero hay que tener claro cuánto exponen su vida, mucho… Es un peligro ser policía”.
El dirigente indigenista señaló que las comunidades están con los policías “cuando los tenemos que apoyar”…
Cuestionado respecto a los riesgos que representa para las comunidades indígenas brindarse entre ellos seguridad, el entrevistado reconoció que “hay evidentemente un alto riesgo, pero lo asumimos” y detalló que inclusive hay mujeres implicadas en esas tareas.
Respecto a la problemática que han planteado otras comunidades indígenas como la de Ostula en la Sierra Costa, donde además hay grupos de guardias comunitarios liderados por Semeí Verdía, el luchador social, recalcó que las comunidades “desde hace mucho tiempo hemos tenido policía indígena, hay en todas las comunidades”.
Refirió que con los habitantes de esa zona “hay buenas relaciones, así como con la gente de El Coire y Santa María ostula; pero ellos tienen un tema más profundo en la lucha contra los criminales que tratan de apoderarse de la riqueza, de las minas”.
“Los narco quiere posicionarse de los yacimientos de minerales, no tanto del pueblo ni de las playas, eso no les importa. A ellos –los mafiosos- les interesan las minas y por eso allá es más grave el problema y si, hasta hay enfrentamiento entre delincuentes y la comunidad”, refiere.
Y añade: “Pero las comunidades ahí están y los delincuentes se van acabar tarde o temprano”. Pero aclara, “esa no es tampoco la responsabilidad de las comunidades, sino del Estado Mexicano, por que ellos fueron quienes permitieron que eso creciera y son los que nos llevaron a esto”.





