“Desde chiquito le gustaba ser militar…”

Foto: Enrique Castro

Enrique Castro/ Acueducto On line

Esperanza Ávila, espera al término de la ceremonia a que su nuera se recupere un poco, ya que la ve llorar. Viajaron a Morelia para recibir un apoyo por parte de las autoridades estatales debido a la caída en el cumplimiento de su deber de su hijo Felipe Gómez, Cabo de transmisiones en el Ejército mexicano.

Ofrece una entrevista y se le llenan los ojos de lágrimas, mientras las seca y al mismo tiempo carga a su nieto de 4 meses plática:
“Mi hijo tendría ahora 28 años. Según nos dijeron falleció en Morelia”. La fecha es de 6 de octubre, pero el motivo no lo sabía la madre, aunque ese día existe el registro de un accidente vehicular en la autopista de Occidente, a la altura de Contepec, en Michoacán, donde el saldo fue de dos soldados muertos.

Felipe y su familia son originarios de San Miguel Piedras, en Nochixtlan Oaxaca, y a decir de su madre él tenía ya diez años cumplidos en el Ejército: “siempre le gusto estar ahí, desde chiquito…”.

Sin embargo, también comenta que, aunque le gustará mucho su trabajo, el ser parte de las fuerzas armadas es una forma de vivir en la zona; “allá es muy humilde, vivimos en un pueblito muy pobre”, pero, ahora, se siente bien por el reconocimiento que se ofrecía.

La viuda de su hijo, trata de calmar su sentimiento, bajo de ella el hijo más grande aguara y observa mientras el recién nacido llora como si pidiera comida en los brazos de su abuela. Doña Esperanza agradece y se voltea, no le gustan las fotos y prefiere que le tomen al pequeño.

Foto: Enrique Castro