«Nos dicen que los hombres tienen el derecho y nosotras no»

Foto: Enrique Castro

Enrique castro/ Acueducto On line

Durante la espera de las autoridades gubernamentales, el auditorio donde sería la ceremonia de, entrega de la presea Michoacán al Mérito en Derechos Humanos 2017, la primera fila se fue llenando de mujeres pertenecientes a la Casa de la Mujer Indígena Mazot, organización que sería condecorada con ese galardón.

Foto: Enrique Castro

Ahí, mientras esperan el inicio, Emelia Vázquez no duda ni tantito en responder a unas preguntas, pararse y moverse a un costado, habla sobre la creación y el sentido de las actividades de este lugar que se ubica en Crescencio Morales en el municipio de Zitácuaro “llevamos desde el 2009, hemos tenido un trabajo y trayectoria dentro de las comunidades indígenas mazahua y otomí, trabajamos la línea de violencia hacia la mujer; de género, salud sexual y temas de derecho”.

Mientras respondía sus compañeras miraban y sonreían, además, saludaban a las personas que se les acercaban, Emelia, platica la situación que han detectado : “recientemente se hizo una investigación en relación (a la violencia a la mujer) a nivel nacional en varias casas, a pesar de las alertas de género no ha disminuido, ha habido más denuncias, se ha visibilizado la violencia; antes era algo natural, nos educaron que la mujer debe aguatarse y todo, ahora hemos dado talleres sobre los derechos de las mujeres y ven que la vida no debe ser así, todavía hay mucha violencia en las comunidades mazahua otomí”.

Sobre las causas de esta violencia, con voz firme responde: “Consideramos que es por usos y costumbres, la forma en que nos crían, nos dicen que los hombres tienen el derecho y nosotras no, estar en casa, el esposo la comida, como hay mucho alcoholismo hay violencia, por usos y costumbres hay violencia en las comunidades indígenas, las mujeres no sabemos los derechos que tenemos”.

Comenta que la cosa debería cambiar, por usos y costumbres dice que, a la mujer en su comunidad, por ejemplo, les pagan menos en las labores del campo, por el hecho de ser mujer.

Enrique Castro

Sin embargo “no buscamos pelearnos con los hombres, buscamos igualdad de oportunidades, realizamos un mismo trabajo en el campo y nos pagan menos por ser mujeres, el trabajo de la casa no se valora, nos dicen que no es trabajo y nos toca hacer eso”.

El premio, asegura que será una motivación para que  las mujeres puedan salir adelante, incluso crear redes en distintas partes.

Sobre la forma de trabajar, platica en forma de anécdota que los hombres las agreden cuando llegan a las comunidades a dar talleres: “Cuando vamos a una comunidad los hombres nos agreden, dicen que alborotamos a las mujeres; los hombres comienzan a escuchar por que las acompañan para ver que les vamos a decir, cuando participan se dan cuenta de que no es así, entonces, habrá mejoras en la familia” y así, termina el encuentro y se dispone a comenzar el evento que reconocerá el trabajo de las 9 personas (7 mujeres y 2 hombres) de la Casa de la mujer indígena Mazot.