Aquila/Enrique Castro
Los primeros rayos del sol tocan las olas que llegan a la playa de La Ticla en la costa michoacana; desde el aire, el lugar denota belleza y tranquilidad.
Y, ahí está casi en el rincón del territorio; La Ticla permanece horizontal, con puntos de agreste y otros de suaves arenas playa y pareciera que es casi inhabitable.
Debajo de la playa erguida, los pobladores y la policía comunal mantienen esa tranquilidad, a veces inquietante.





