Amor eterno

IMAGEN: ESPECIAL

Morelia/Salvador Barajas
La relación entre un fanático del futbol, mejor dicho, un fanático de un equipo de fútbol y ese club, siempre será tormentosa, la fidelidad está garantizada pero los reclamos e incluso la indiferencia pueden presentarse si las cosas no van bien.
A veces es la afición quien alza la voz por el mal paso del equipo o por las determinaciones directivas que no comparte, otras es la directiva quien se queja de la falta de apoyo, en fin, una relación tormentosa, pero indestructible.
Los últimos dos años sin embargo, se dio un fenómeno que yo no había visto antes en México, donde pese a estar pelando el descenso, la afición no solo se mantuvo fiel, sino que incrementó su presencia en el estadio llegando incluso a romperse un record en la venta de bonos.
Esta campaña no ha sido la excepción e independientemente de lo que pase este domingo en Monterrey, es el momento preciso para seguir la luna de miel, de entrada ratificar al técnico y apuntalar un equipo más competitivo que permita que competir en torneo y la liguilla, vuelva a ser una constante.