Morelia/Juan Ignacio Salazar
La violencia contra las mujeres en Michoacán, lamentablemente, va escalando al igual que los casos de maltrato en el hogar, aseguró Pablo Navarrete Gutiérrez, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de la Mujer (Inmujer).
El registro nacional de casos de violencia contra mujeres, posicionó al estado en el sitio 11 con mayores denuncias, lo que refleja un incremento porcentual si se compara con el año anterior, dijo el funcionario.
Advirtió que por lo que toca a la violencia feminicida, Michoacán también observa un incremento y ubicó a la entidad en la posición 14 de mayores casos de incidencia.
Navarrete Gutiérrez, refiere que la escalada de violencia no es indicativo de fallas en el sistema de atención a las mujeres, sino que deben redoblarse esfuerzos.
“Me consta, dijo, que acá el gobernador Silvano Aureoles Conejo, se han puesto las “pilas” y ha asumido con determinación la tarea para garantizar la erradicación de la violencia y discriminación contra las mujeres.
“Es de los pocos mandatarios que encabezan las reuniones de seguimiento de la Alerta de Género y eso sin duda, marca su posición, el papel y el valor que tienen las mujeres para su administración”.
El coordinador jurídico de Inmujer en México, lamentó que ningún estado del país contemple entre sus ordenamientos la perdida de la patria potestad de los hijos cuando un hombre se convierte en el asesino de su mujer.
Hoy tenemos casos en los que esos hombres con la ayuda de sus familiares “torturan” a los abuelos maternos de esos niños. En ese sentido, consideró que el Congreso Local debería impulsar una iniciativa con lo cual se pondría a la vanguardia a nivel nacional.
El funcionario, planteo un desafío nacional en Michoacán al señalar que “es tiempo de sancionar a los agentes del estado omisos de la violencia contra las mujeres”.
Dijo que si el diagnóstico de la violencia contra las mujeres indica que es hogar, la zona más peligrosa para las mujeres, entonces se debe trabajar en ese sentido y obligar a los generadores de violencia a abandonar el hogar, porque los refugios deben de ser el último instrumento del que se deba disponer para garantizar la vida de una mujer”.





