Una tradición nicolaita…

Foto: Constanza Orozco

 

Morelia/Constanza Orozco

Las personas se paseaban disfrazadas, los niños andaban de la mano de sus papás cargando un contenedor en forma de calabaza, las flores de cempasúchil adornan la cantera rosa del centro histórico de la ciudad de Morelia.

La Universidad Michoacana celebra el día de muertos con la exhibición de altares, los cuales son hechos por los estudiantes de cada escuela y de los diferentes niveles.

Cada facultad y preparatoria coloca a su manera las ofrendas. En el colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo fue el evento magno de esta tradición, dónde además de los altares también hubo concurso de catrinas.

Antes del concurso se presentaron muestras de danza contemporánea con la temática de la muerte y mostrando siempre un orgullo nicolaita.

Concursaron Catrinas tradicionales que José Guadalupe Posada y Diego Rivera ofrecieron a los mexicanos en el siglo xx. También desfilaron catrinas personificadas como Vasco de Quiroga, Agustín Lara, Frida Kahlo, María Félix, La Pascualita, entre otras y otros. Más de 70 alumnos mostraron sus caracterizaciones, orgullosos y con mucha seguridad.

Durante su paseo por la pasarela alguien encargado de presentación de cada una de las participantes, describía por el micrófono el significado de cada una de las calaveras garbanceras.

El desfile se dividió en dos partes y entre cada una hubo intervenciones musicales de música mexicana interpretadas por alumnas de la Universidad que a pesar de estar nerviosas, se subieron al escenario.

Y, ahí, cantaron «Jacinto Senobio» por parte de Janette Alejandra García Alva, «La llorona» por María Isabel Bazán Bucio, «la malagueña» por Katia Angélica Gallo Uricho y «Deja que salga la luna» que cantó Karla Espinoza Castro.

Al terminar el desfile, el maestro Aldo Ulises Olmedo Castillo, dio cierre al evento, agradeció la participación tan entusiasta de los alumnos y de la asistencia de los presentes, invitó a ver los altares que se habían hecho con dedicación y esfuerzo también por los alumnos.

Como último, se hizo una invitación abierta para que las personas fueran a probar lo que se ofrecía en la mesa de degustación, la cual ya tenía una fila muy larga desde hace ya varios minutos.
Los altares continuarán en el Colegio toda la semana formando parte de las celebraciones de esta tradición mexicana.