Morelia/Vianey J. Cervantes
La Catedral de Morelia se finalizó en el México de 1744, tras 84 años de construcción; ni siquiera su diseñador, Vicente Barroso de la Escayola, logró ver finalizada su obra de arte, que algunos llamarían “la más bella de México” y que fue pilar para el nombramiento de la ciudad como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”.
La sociedad moreliana ha avanzado al ritmo del país, en sus calles se cambiaron los empedrados por el cemento, los faroles por las luminarias, las carrozas por los coches y poco a poco, la modernización conquistó la ciudad, dejando intacto el rincón colonial que habita en su corazón.
En el año 2003, se instaló iluminación alrededor de la catedral. Sus campanas se iluminaron, algunos rincones de su estructura y sus torres magnificas, de 62 m de altura (66 si cuentas las cruces) se llenaron de luz al contraste de la noche oscura y los cielos nublados de la Morelia veraniega.
Desde donde mires en esta ciudad, la Catedral de Morelia se vislumbra al centro, alta y poderosa, con los cientos de años de historia grabada en cada piedra de cantera rosa. Es el principal atractivo turístico de la ciudad, y por ello, cada sábado el Ayuntamiento de la ciudad realiza un show de luces, donde se narra la historia del edificio.
Alfonso Martínez Alcazár, presidente municipal de Morelia, realizará una obra con más de 16 millones de pesos, el cambio de las luces y el uso de programas y computadoras para mejorar este espectáculo. Al lado de su esposa y su pequeña hija, el edil afirmó la importancia de modernizar la ciudad, y más que nada, este edificio, emblema de la ciudad.
Durante el arranque de la obra, que durará 120 días, se mostró un video sobre cómo será la iluminación. Luces que alumbran por partes, mostrando en la cantera lo que la voz, que narra la historia, va diciendo. Las cruces, las esculturas, los bordes.
Alcázar resalta la capacidad que tiene la ciudad de crecer, de fortalecer el turismo y aprovechar las oportunidades. “La tecnología ha avanzado, hay mucho más que podemos mostrar en nuestra catedral, que es el emblema de nuestra ciudad”, puntualizó ante los medios.
A 14 años de aquellas primeras luces, hoy la Catedral tiene la oportunidad de cobrar vida. De tener la personalidad propia, de conmoverse por las causas más nobles, de saludar extranjeros, de mostrar orgullo por la patria… Tendrá, pues, una forma de comunicarse.





