Editorial. Altozano a la baja

Especial

Samuel Ponce Morales

1.- Llamado por sus creadores, los opositores a Tres Marías, como La otra Morelia, como una forma de mostrar una imagen urbana casi super moderna, impactante, acogedora y segura, al menos desde el punto de vista comercial, pero, de alguna manera, haciendo menos a la ciudad original que ciertamente parece quedarse en el pasado y no en forma exacta en el colonial, el joven fraccionamiento residencial Altozano empieza a padecer vicios de los viejos.

2.- Y es que, en las últimas fechas, consecuencias de comercializar por comercializar, sin establecer exactamente un parámetro en torno a los aspirantes a residir en ese complejo urbano, se han mezclado habitantes de gran poder económico entre hombres exitosos -situados en las áreas empresariales y públicas, así como políticas, cuyos ingresos pueden ser entendibles- con aquellos de dudosa procedencia, algunos infiltrados en esos rubros, aunque suelen ser una minoría.

3.- Lo anterior resulta un punto interesante a considerar, sobre todo porque se habla de una zona residencial exclusiva, pero volviendo al tema de un Altozano joven, pero con vicios de viejos hay que apuntar casi en primer lugar el tema de la seguridad que, en las últimas fechas se ha convertido en su talón de Aquiles, al menos desde el punto de vista mediático, pese a que la realidad sea menos dramática, y es que ahí y en su entorno se suscitan desde ejecuciones y balaceras hasta asaltos y robos…