Morelia/Redacción
Hoy, particularmente en América Latina, a 525 años de la llegada de Cristóbal Colón, los americanos reprochan que «no hay nada que celebrar» en la fecha que dio inicio al genocidio más grande de la historia de la humanidad.
Lo que en España se llama «Día de la Hispanidad», en nuestro continente se busca resignificar la fecha: «Nunca estuvimos perdidos», reprochando al país europeo por orgullecerse del genocidio de más de 90 millones de indígenas, destrozar las diversas culturas americanas, violaciones, enfermedades,saqueos… la masacre generalizada que trajo a América la invasión.
El hashtag #Nadaquecelebrar se volvió trending topic desde horas antes de comenzar el 12 de octubre del 2017, con más de 40 mil tuits donde se busca despertar a las nuevas y viejas generaciones sobre la «mentira» del descubrimiento; e incluso se toma el nombre que, en 2002, Hugo Chávez impuso a la fecha en Venezuela: Día de la resistencia indígena.
El sociólogo portugués Boaventura De Sousa Santos, plantea que el “colonialismo” no ha acabado, y que en Latinoamérica seguimos inmersos en una dinámica de colonialidad.
El sociólogo explica que «pensamos que el colonialismo había terminado en la independencia, pero continúan las relaciones coloniales (…) el colonialismo histórico era un país ocupado por una potencia extranjera, pero esto cambia de una manera que crea trampas y nos desarma»
Afirma que actualmente existen dos figuras gravemente golpeadas por el colonialismo, estas son las poblaciones indígenas y las mujeres, estas sufren un «desmembramiento» de sus territorios y cuerpos.
«La lógica es la misma, dominación que necesita la acumulación primitiva de violencia: es colonialismo» aseguró De Sousa Santos.
Varias poblaciones indígenas están siendo atacadas por las políticas derechistas que encaran diferentes gobiernos en América del Sur, para despojarlos de sus territorios con alto nivel de recursos naturales.
En este sentido, el sociólogo brasileño afirma que «los indígenas son protagónicos en la lucha contra el capitalismo”.
En México, con 68 pueblos donde habitan más de 11 millones de indígenas, este casi diez por cierto de la población vive en condiciones de pobreza, abandono y discriminación.
Desde la independencia, comenzó una «cruzada» contra los indígenas, quienes en la historia han sido considerados «corporaciones indias». Se robaban sus tierras para los ricos, e incluso masacrados por su misma sangre. En 1994, un levantamiento indígena creó un auge mediático sobre el olvido del sector, mismo que se fue como llegó.
Hoy, en el primer año de registro independiente por la presidencia en el 201
8, María de Jésus Patricio, la primera aspirante de origen nahua en la historia de México, tuvo dificultades en lo más básico para el registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE): el banco HSBC le negó la creación de una cuenta.
La aspirante nahua afirmó que todo fue decisión de la institución, “No nos quisieron abrir una cuenta en un banco. Nos bloquearon, el banco HSBC. Tuvimos que buscar otro. Desde ahí se ve cómo está amañando este poder”, expresó la aspirante del Consejo Indígena de Gobierno, quien cuenta también con el respaldo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), aquellos iniciadores del levantamiento indígena de 1994…





