Ciudad de México/Carlos Ponce
No cabe duda que el concierto de U2 fue una experiencia única y especial, lleno de momentos felices y uno que otro conmovedor.
Todo inicia desde el momento que sabes que tu banda favorita llegará a Mexico, y esa emoción se intensifica cuando tienes el boleto en la mano.
El día de ayer tuve que salir temprano del trabajo para llegar puntual (antes de las 8 pm) al Foro Sol, lugar en donde se llevó a cabo el concierto, ¡y no perderme de nada!
Una vez dentro del lugar, me dispuse a relajarme y disfrutar de buena música.
La espera fue larga (casi 2hrs) para que U2 hiciera presencia en el escenario; obviamente hice más amena la espera comprando un poco de comida y una cerveza con el vaso conmemorativo de The Joshua Tree Tour.
La espera terminó y por fin Bono comenzó a cantar Sunday Bloddy Sunday, ¡sin dar aviso!
Fue un momento conmovedor, ya que agradeció a la gente mexicana por estar presente, por ser fuerte ante las situaciones que habíamos sufrido unas semanas atrás, que él estaba con nosotros.
La gente gritaba de alegría, las luces se apagaron y Bono pidió ver las estrellas, por lo que el escenario quedó a obscuras y los miles de asistentes encendieron su celular y por un momento el Foro Sol se convirtió en un cielo terrenal con estrellas.
Sin duda, ¡un momento maravilloso!
El show continuó, deleitándonos con sus más grandes éxitos como: Pride,New years day,Where the streets have no name, una de mis favoritas, With or without you, y otras más, que la verdad me sacaron una que otra lágrima, como One, Beautifull Day, Elevation y Vértigo.
Todo esto bajo sobre un escenario con la más alta tecnología en pantallas e iluminación, con efectos especiales cinematográficos y un sonido de alta definición que distingue a U2 de todas las bandas en el mundo.
Cuando todo mundo pensó que ya había terminado el concierto, nos deleitaron con una canción más: UltraViolet, dedicada a las mujeres más representativas del mundo, aquellas que buscan el bien social, y en la gran pantalla fueron apareciendo algunas en las que destacaban: Michelle Obama, Frida Khalo y Carmen Aristegui.
En medio de gritos y aplausos, cada una de sus fotos fueron proyectadas a lo largo de la canción.
Al finalizar, Bono comenzó a corear el “Ay ay ay ay” de nuestra famosa canción “Cielito lindo” y los presentes comenzamos a cantarla para él.
Fue un momento mágico donde, en lo personal, se me vino a la mente que los mexicanos estamos en las buenas y en las malas.
Por último, Bono mencionó a los estados y ciudades afectadas por el sismo: Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Ciudad de México y su mensaje fue claro: lo que necesita este país y el mundo es unidad, ser uno sólo.
Y una frase que me encantó fue: “los mexicanos son héroes”, refiriéndose en especial a los topos y a la famosa perrita Frida.
Agradeció nuevamente a la gente mexicana y pidió fuerza y unidad. Se despidió y salió del escenario.





