25 años, no ha sido fácil… 

Imagen: Héctor Tapia

Morelia/Héctor Tapia

Han sido 25 años de trabajo arduo lleno de satisfacciones pero también complejo para el grupo Bola Suriana. “No ha sido fácil”, señala Luis Alejandro Castro Lemus, integrante de esta agrupación de música tradicional mexicana y latinoamericana que nació Morelia y que ha llegado a presentarse en varios países.

Cuando inició esta agrupación llegaron a tener de 20 a 28 presentaciones por mes, en últimas fechas cuando mucho tienen tres por mes, y algunas en otros estados por invitación específica.

La reducción de los presupuestos para cultura ha reducido también, en el caso de Bola Suriana, la cantidad de presentaciones y por tanto también de ingresos económicos para este grupo que ha representado la música mexicana y michoacana en otras latitudes.

Si no fuera porque “La Bola”, como muchos le conocen, tiene contrato con la SEP y la Universidad Michoacana, quizá no habrían llegado a los 25 años de trayectoria, dice Alejandro.

En entrevista señala que para ellos haber cumplido 25 años de trayectoria con el grupo significa mucho, “en gratitud con la gente, en crecimiento como persona, como grupo”.

Ha sido un tiempo que ha pasado “en un abrir y cerrar de ojos”, asegura que “ha sido como un sueño. Seguir todavía juntos, se siente uno realizado. Se siente uno pleno, con más fuerza de seguir trabajando con más ganas. Mientras el cuerpo aguante habrá bola para rato”.

En cuanto a la música y cultura de México señala que se tiene una gran riqueza, “tiene una infinidad de formas  según la región, la música es más amplia. Hay una riqueza increíble en México, muchos países ya quisieran tener lo que lo que tiene este país”.

Asegura que aparte del gusto de la música, sienten “la responsabilidad de darle una opción musical a la gente. Queremos que conozcan su música  que la disfruten, que si les gustan otros géneros que los disfruten pero que conozcan también su música”.

Esta responsabilidad se refleja en los temas que interpretan. Muchos de ellos hablan desde temas de ecología hasta de problemas sociales.

 

Acueducto: ¿Han sido 25 años de Bola Suriana, han viajado por el mundo, ha sido fácil?

Alejandro: No, nada es fácil. Tiene uno que estarse actualizando, trabajando. Casi siempre la situación económica de México lo primero que recortan son los presupuestos para cultura.

Cando empezó el grupo teníamos agendas muy saturadas, teníamos de 20 a 28 presentaciones en un mes. Ahora cuando mucho son dos o tres, y muchas veces invitados en otros estado.

Afortunadamente trabajamos para la SEP y la universidad dando conciertos didácticos, nos ha permitido mantenernos, si no fuera por eso no estaríamos hablando de los 25 años. Pero es preocupante la reducción que se ha dado para la cultura.

 

Acueducto: ¿Qué sigue para La Bola?

Alejandro: Lo más simple es seguir trabajando. El oficio que tenemos nosotros no hay de que me jubilo a los 30 años, yo quisiera jubilarme hasta el último día que viva. Mientras estos dedos y esta voz me pueda dar yo creo que todos los integrantes vamos a seguir.

 

Acueducto: ¿Te imaginaste de niño haciendo música en un grupo como Bola Suriana?

Alejandro: No. No lo imaginé. Cuando estaba en la prepa escuché música latinoamericana. Empecé con eso y me gustó, empecé a tocar música andina, y empecé a tocar y entender esa riqueza tan grande a partir del grupo. Los 25 años que tengo aquí es lo mejor que me ha pasado en la vida.