Enrique Castro/ Acueducto On line
En la cercanía del mercado Independencia, en una de las colonias más populares de Morelia, la Ventura Puente, el transito se vuelve lento y el comercio en la calle se convierte algo cotidiano. Sin embargo, en diciembre, en lagunas calles abundan los “montoncitos” bien acomodados de leña, en uno de esos lugares, Don Abel los selecciona y los acomoda, es madera de encino que usa la gente en las fogatas y fiestas de fin de año.
El, luce tranquilo y despreocupado al acomodar los leños, afirma que el negoció va bien y cuanto trata de hablar más, su vecino se acerca y habla sobre la industria de la transformación de la madera.

Solo habla y se va. Por problemas familiares ellos no son amigos, de todos modos, el sigue platicando su trabajo: “vale 100 la hilera, son como 35 leños”. Hace una pausa y sigue poniéndolos. Se le pregunta sobre si los precios subieron y afirma que en tres años no ha pasado, sin embargo, la gente no quiere pagar más “Dicen los clientes que los desconozco porque les vendo al precio”.
Abel trabaja hasta las 11:00 de la noche, ya no se desvela tanto y vende leña traída de la zona de Jesús y san miguel del monte, en la zona de alta de Morelia, lo hace todo el año porque dice que “pues me compra la gente que la usa para las chimeneas”.

Más adelante, un pequeño remolque funciona como corral, y unos enormes pavos comen y se muestran a los que por ahí pasan. Es la veterinaria Laguna y vende lo que muchas familias cenan en navidad y en año nuevo. Los animales llaman la atención de los que ahí pasan y sacan la cabeza y el pico por encima de la cerca para ver qué pasa. ¿Es pavo o guajolote? Se pregunta, a lo que ella responde que es lo mismo, “el pavo es un guajolote”, después, se bromea en cuestión del nombre que se le pone al animal según sea el nivel económico de la familia que lo consume.

Un ejemplar de esos asoma la cabeza y observa hacia el negoció, donde un animal ya está en forma de ser vendido, es decir, solo para meter al horno. “Unos 1200, ya preparado” dice la vendedora, y platica de que son animales de su granja cerca de Morelia.
Algunas personas pasan y observan a los tres animales del remolque, tal vez alguna de ellos regresará para comprar la cena de navidad.





