El consejero de los “pies izquierdos”

Foto Enrique Castro
Comparte

Morelia/Juan Ignacio Salazar

Con dos pies izquierdos, poco le gusta bailar, reconoce el consejero del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), Luis Ignacio Peña Godínez.

El funcionario, define a la familia como lo más importante en su vida y bajo esa premisa procura compartir con esposa e hijos tiempo de calidad.

Peña Godínez, quien es uno de los tres nuevos consejeros electorales se dice ilusionado de integrar el órgano local y dispuesto a asumir la responsabilidad e incidir para que el proceso se desarrolle con transparencia y equidad; pero sobre todo para que se respete el voto de la sociedad.

Foto: Enrique Castro

Acueducto Online (AO): ¿Cómo llega al órgano electoral? Se le pregunta al consejero y se queda pasmado, mira a su asistente y al responsable de Comunicación social y tras unos segundos responde con otro cuestionamiento…
Luis Ignacio Peña Godínez (LIPG): “¿En qué sentido…?”
AO: ¿Qué hace para llegar a esta senda, al puesto, fue complicado; cómo se siente?
LIPG: “Llego primero que nada sin compromisos, sin ataduras, muy ilusionado, después de un esfuerzo muy grande, de estudio, de preparación, desde hace muchos años cuando trabaje en la Sala Superior; pero sobre todo, desde hace tres años donde participe en la convocatoria del 2014 del INE para integrar este órgano”.
“Desde esa etapa, también tuve la posibilidad de aprobar los dos exámenes de conocimiento y el ensayo; pero en este año, puedo decirlo, que este estuvo más difícil, sobre todo el de conocimientos. Por lo que toca al ensayo, al tratarse como un ‘proyecto’ muy cercano a una sentencia, se me facilito… y después pase la fase de entrevistas”.
El consejero, reconoce que haber laborado entre expedientes del Fuero Común y Federal en materia civil y amparo, le fueron útiles.
Y recuerda: “En 2014, ni siquiera pude entrar a la etapa de valoración curricular porque eran otros métodos u otros tipo de calificación, tan así que la etapa ya cambio y esta etapa va muy de la mano. Llego, después de un gran esfuerzo de estudio y si lo puedo decir, legítimamente designado como todos mis compañeros actuales”.
Inquieto, girando sutilmente –de un lado a otro- la silla en la que está sentado, el consejero refiere: “Lo dije el primer día, en mi toma de protesta, cuando íbamos a pensar que un ciudadano común y corriente fuera a llegar hasta estas instancias; pero ahora ya está cambiando el país”.
AO: ¿Evidentemente hubo una preparación para alcanzar la meta, pero pensó llegar a ser consejero, como le nace el gusto por la materia?
LIPG: “Bueno son circunstancias, y el destino te pone donde a ti te gusta, donde tú te vas a desarrollar y sentir feliz, es lo que pienso…”.
“Desde 2004, trabaje en la Sala Superior, en la Sala Regional del Poder Judicial de la Federación y desde ahí yo descubrí que mi materia era lo electoral; también lo de la materia civil que me gustaba, incluso después de la Sala Regional, por circunstancias familiares me regrese a Michoacán a disfrutar de mi familia que para mí es lo más importante”.

EL PADRE APACHADOR
AO: ¿Es casado, tiene hijos?
LIPG: “Sí… Tengo hijos, tres de 4,9 y 12 años”.
Temeroso ante la percepción de inseguridad, el consejero afable, nos pide excluir los nombres de su familia.
AO: ¿El trabajo propio de un consejero electoral requiere dedicación, como hacerle para compartir con la familia tiempo?
LIPG: “Estoy preparado para llevar las dos obligaciones, obviamente las dos son muy importantes, pero la familia para mí es vital, ellos me motivan, sin ellos difícilmente podría aspirar a cualquier cosa y quiero fortalecer los principios y valores que yo tengo e inculcarlos en mis hijos, en mi esposa que adoro y me apoya siempre. Combinarlos, obviamente, ya soy un funcionario público, lo sé, y sabré llevar ambas responsabilidades como cuando estuve en el Poder Judicial. Sé que ahora vamos a hacer partícipes de lo que hasta ahora es el más importante proceso electoral que existe en el siglo”.
OA: ¿Qué disfruta hacer en familia?
LIPG: “Soy un padre que quiere estar con sus hijos, los abrazo y cada rato que estoy con ellos los disfruto; los trato de apapachar y los beso. Antes de ingresar al IEM, después del despacho íbamos todos a sus actividades, esos principios me los inculcaron mis padres y estos han sido muy benéficos para mi familia, pero me hacen enseñado en mi formación patriótica que ahora somos participes de estos cambios y de que estamos fortaleciendo a las instituciones con trabajo y fortalecernos nosotros y estudiar mucho, porque no”.
AO: ¿Ha hablado con su familia sobre el trabajo, los retos por venir en la institución?
LIPG: “La familia reciente, uno esta acá ocupado en otras cosas, pero ellos si recienten, y lo he platicado con mi esposa, mis hijos para irlos preparando, que entiendan y aunque están chiquitos son muy sensibles”.

 

LA PASIÓN POR EL CINE
AO: ¿Que le gusta… baila, ir al cine?
LIPG: “Tengo dos pies izquierdos, me gusta divertirme, ser feliz, me gusta que la gente cercana a mi sea feliz que mis hijos sean felices, ese es mi objetivo de vida en familia”.
“Me gusta ir mucho al cine, como lo comprenderá, con tres hijos es difícil que la madre los aguante todos los fines de semana, pero cuando se puede me voy con mi esposa; desde que éramos novios, nos íbamos al cine.
AO: ¿Qué genero de películas disfruta?
LIPG: “Me gusta reírme. A través de películas, imaginarme y trasladarme hacia lo que me están contando… Desde antes que nacieran mis hijos, me agradaban las películas infantiles; me gusta el drama, el suspenso y la comedia, pero sí de todo tipo”.
Me gusta mucho el futbol, el deporte, también a raíz de eso a mis hijos, me gusta jugar con ellos al futbol, les enseño. Me gusta, sentarme en el sofá y leer lo que se puede que me dejen mis hijos, el tiempo que se pueda, es bueno para un tarde, leer y aprender cada día más…”.
AO: ¿Qué le gusta leer?
LIPG: “Me gusta de todo, sobre todo las novelas y cuentos; alguna vez un magistrado me dijo que nos ayudaba mucho para la deducción.
AO: ¿Tiene algún equipo favorito?
LIPG: “Sí, porque no decirlo, el Monarcas…”.
AO: “¿Y los hijos, siguen al papá?
LIPG: “Sí, tienen su playera del Monarcas… al mayor, le gusta el futbol americano, se sabe los nombres de los equipos y también de basquetbol”.
AO: ¿Fomenta la práctica del deporte entre sus hijos?
LIPG: “Por supuesto, todas las ocasiones en que se puede, antes era diario casi, nos salíamos a los jardines, al boulevard a caminar y me los llevaba antes al club a la natación, al futbol, a clases extraescolares, participó con ellos para que se sientan motivados, yo los apoyos, ya ve que las mamás son más exigentes, yo solo los apoyo y les aplaudo”.

LAS DOS FELICITACIONES

El consejero luce relajado aunque enfundado en camisa blanca, corbata y pantalón de vestir en tonos claros y zapatos negros
AO: ¿Podría contarme alguna anécdota profesional o personal?
Y sorprendido responde con otro cuestionamiento ¿Entorno a…?
AO: Respecto a un hecho que le haya marcado, que le signifique, algo divertido o curioso que le haya pasado…
LIPG: “Mmm… dos y quizá ya encaminado tres… Cuando estaba estudiando la Universidad, no recuerdo el año, pero estaba trabajando como escribiendo en el juzgado primero civil y el juez, que si recuerdo el nombre, pero me lo reservo, me dijo, ¡ah! porque yo ya iba encaminado a proyectar y hacer sentencias, entonces desde que llegó le pedí que me dejara apoyar…
Yo tenía un examen al día siguiente, cuando me pasaron un expediente para hacer un proyecto relacionado con las materias que yo tenía examen, pero por la celeridad, la hice rápido, lo admito, para irme a seguir estudiando y salir a las tres y media, yo llegaba después de clases, necesitaba el trabajo…
Presenté el proyecto, lo escribí en una maquina mecánica, y como a la media hora o una hora, el juez me dijo, la hiciste rápido, está bien, pero cómo te sientes y le respondí, sí, la hice rápido y le dije que en el fondo el efecto está resuelto y me dijo: Sí, pero quiero que la hagas más exhaustiva, que le des más sustento…
El consejero, prosigue: “acepté que tenía prisa, la volví hacer” y refiere “yo jamás había visto eso, pero le puso al margen felicidades…”, mientras apunta con el índice un expediente.
“…La pase íntegra y salí a tiempo; jamás volví a realizar una cosa así… me marco, incluso cuando hay prisa hay que hacer las cosas bien y rápido. Y aunque no estaba mal a la primera, pero si le faltaba, pero desde ahí le pongo más entusiasmo y atención sobre todo”.
Y se desboca en el anecdotario –mientras echa un vistazo al reloj que lleva en la mano: “La segunda, fue el primer día que yo llegue al juzgado de materia civil de amparo en la Ciudad de México. Tuve que hacer un examen con otros compañeros que ya trabajan ahí de oficiales, para ganarme el derecho a entrar ahí…
“Afortunadamente, fue elegido y a los pocos días, también quise meterme, (era para actuario judicial), y hacer mis funciones y pedí mi oportunidad para proyectos y en el primer proyecto que presenté y me aprobaron también y en la parte de arriba decía felicidades…
Y, añade, recuerdo que a partir de ese momento no se si pasaron 5 o 6 meses a lo mucho, yo me gane el derecho de ser actuario y hacer funciones, pero también de secretario para proyectar, y esas dos felicitaciones me han marcado.

“La tercera, es en la Sala Superior, no recuerdo el estado, pero me dejaron un trabajo de ver videos, analizarlos para precisamente detectar que un periodista no había actuado conforme a las leyes, y se lo tenía que pasar al secretario, lo teníamos que hacer bien y rápido…
“Era comer, cenar, dormir y desayunar aquí hasta que lo hagamos, bueno, nos organizamos tan bien que juntos aclarábamos cualquier duda, y lo hicimos en tiempo record y encontrábamos el o yo la parte que nos pedían y ese trabajo de liderazgo me marcó”.

EL ORGULLO DE SER CONSEJERO
AO: ¿Viene al IEM a trabajar en equipo?
LIPG: “Se trabajar en equipo, en grupo y me gusta y se me da trabajar en equipo, y yo sé que el liderazgo es bien llevado y podemos trabajar a gusto. Incluso en los disensos, y no es una frase, yo sé, podemos crear consensos, obviamente siempre y cuando mis principios y mis valores estén resguardados y bajo lo que dicte la ley”.
AO: ¿Qué representa ser consejero electoral para usted?
LIPG: “Representa mucho, es un gran honor, una enorme responsabilidad y si bien he dicho que soy un funcionario público, sé que ahí es donde está la fortalece de la democracia, en el ciudadano; y mientras nos conozcan más, los ciudadanos estarán más enterados y van a participar más, porque somos igual que ellos, humanos y transparentes y queremos lo mejor para el estado y para México.
Y créalo, yo voy a defender la democracia hasta las últimas consecuencias y me siento orgulloso y viniendo yo de esa parte de la ciudadanía, como profesional tengo un compromiso con ellos”.
AO: ¿Cuál sería su reto?
LIPG: “Es aportar todos mis conocimientos, poner todo mi empeño, poner toda mi capacidad, toda la transparencia que yo poseo. Toda mi honestidad y sacar avante todos los problemas…
Mi reto es que el primero de julio sea una verdadera fiesta electoral y que de verdad los ciudadanos se apoderen de estos comicios y salgan a votar por que con ese voto, que sepan que cada uno de ellos va a contar y que se van a defender desde todas las instancias para que valgan y que sepan, que se les recalque, que su voto puede cambiar.
Que exijan su derecho y mi reto es aportar en todo eso”.

DE BUEN DIENTE
AO: ¿Qué le gusta comer?
LIPG: “Soy de buen diente, pero realmente y bueno aquí puede surgir una controversia entre mi madre y mi esposa… el arroz de mi madre, me encanta; el pollo que hacen las dos, aunque me hace daño porque… ya se, las carnes, me gustan…
Sobre todo el aguayón –recalca-, para que vea que si se y su risa rompe la solemnidad con la que se desarrolló toda la entrevista.
“El filetito, pero no ya todos los días se puede comer filete, entonces…”.
AO: ¿Sufre de ácido úrico?
LIPG: “Si, desde joven, desde que tenía 13 o 14 años, padezco genéticamente de eso, porque de hecho no consumo mucho, por ejemplo, dure cinco años sin tomar un refresco, soy disciplinado, soy ordenado sí, pero también soy escrupuloso y meticuloso en mi trabajo y todas las áreas; diez años deje de comer carne.
Hago ejercicio en pro de la salud, pero me encanta el pozole y las enchiladas, el caldo de camarón”.

EL DE ENMEDIO
AO: ¿Tiene hermanos consejero?
LIPG: “Dos hermanas, una abogada y otra dentista, soy el de en medio”
AO: “¿Y, qué tal con las mujeres?
“Tuve la serte de convivir con mi familia toda la vida, con mis abuelos y tuve el privilegio de convivir con las abuelas materna, sobre todo, y ellas nos cuidaba mucho y me educaron en el sentido de respetar a las mujeres y mi padre también, por supuesto.
Mi hermana mayor se encargó de cuidarnos, cuando mis padres salían, que no lo hacían tanto, pues, pero la respeto y la quiero; y eso se lo inculco a mis hijos para que respeten a las mujeres, como yo lo he hecho y me enseñaron”.